El fraude externo en RD sigue siendo un desafío crucial para el sistema financiero. Este tipo de fraude representa un riesgo operativo significativo, afectando la estabilidad de las entidades financieras. Las instituciones deben adoptar estrategias preventivas para combatirlo.

El fraude externo en RD ha mantenido su posición como el principal riesgo operacional en el sistema financiero. Este tipo de fraude no solo afecta las finanzas de las entidades, sino que también amenaza la confianza de los clientes. Las instituciones deben adoptar modelos preventivos y analíticos para mitigar estos riesgos. Además, el entorno digital ha incrementado la exposición al fraude, haciendo que la implementación de medidas de seguridad más estrictas sea esencial.
El informe de la Superintendencia de Bancos muestra que, al cierre de 2025, las pérdidas brutas por fraude alcanzaron RD$2,498 millones. Aunque esto representa una reducción del 7.7% respecto al año anterior, las pérdidas netas aumentaron un 14.5%, llegando a RD$1,924 millones. Estas cifras reflejan la persistencia de los desafíos que enfrenta el sistema financiero dominicano, especialmente en la gestión del fraude externo.
El fraude externo en RD representa aproximadamente el 65% de las pérdidas netas. Las cuentas de ahorro y corrientes son las más afectadas, destacando la necesidad de mejorar los procesos de autenticación digital. Las sucursales físicas, aunque menos afectadas, siguen siendo vulnerables. Por lo tanto, las entidades deben priorizar la implementación de tecnología avanzada para proteger estos canales.
Cibeles Jiménez, experta en gestión de riesgos, sugiere que las entidades deben cambiar de un enfoque reactivo a uno preventivo. Esto incluye el uso de analítica conductual y alertas tempranas. Además, es crucial realizar pruebas periódicas de los controles existentes para asegurarse de que sean efectivos. Las entidades deben educar continuamente a sus clientes sobre los riesgos del fraude.
La autenticación robusta es una medida esencial para combatir el fraude externo en RD. Las entidades deben implementar sistemas de autenticación multifactorial que dificulten el acceso no autorizado a las cuentas. Además, el uso de indicadores clave de rendimiento (KPI) y de control (KCI) específicos para el fraude puede ayudar a las instituciones a identificar y responder rápidamente a los intentos de fraude.
La educación continua de los clientes es vital. Las entidades financieras deben implementar programas de capacitación para informar a los usuarios sobre los riesgos del fraude. Esto no solo protege a los clientes, sino que también refuerza la confianza en la institución. Los clientes informados son menos propensos a caer en tácticas de fraude, reduciendo así la incidencia de estos eventos.
Jiménez enfatiza que reducir las oportunidades de fraude debe ser la prioridad. No basta con recuperar las pérdidas; las instituciones deben enfocarse en prevenir que el fraude ocurra. Esto requiere un enfoque integral que combine tecnología avanzada, procesos sólidos y educación continua. Al hacerlo, las entidades no solo protegen sus activos, sino que también refuerzan su reputación y confianza en el mercado.
El fraude externo en RD seguirá siendo un desafío mientras la tecnología continúe avanzando. Adoptar un enfoque proactivo y preventivo es esencial para mitigar estos riesgos. Las instituciones financieras deben invertir en tecnología y educación para protegerse y proteger a sus clientes. Solo así podrán mantener la confianza y estabilidad en el sistema financiero dominicano.
Preguntas Frecuentes
El fraude externo afecta la estabilidad financiera y la confianza de los clientes. Adoptar medidas preventivas es esencial para proteger el sistema financiero.
Pueden implementar autenticación multifactorial, analítica conductual y educar a los clientes sobre los riesgos del fraude.
El fraude externo puede resultar en pérdidas económicas directas para los clientes y dañar su confianza en las instituciones financieras.
Fuente original: eldinero.com.do
