El riesgo fiscal en RD es una preocupación creciente para 2026 debido al deterioro fiscal en medio de un contexto económico volátil. Alejandro Grisanti, director de Ecoanalítica, destacó que el incremento en precios del petróleo y mayores subsidios estatales son factores críticos. Estos elementos podrían afectar la estabilidad económica del país si no se gestionan adecuadamente.

El riesgo fiscal en RD está vinculado a varios factores económicos y políticos que podrían influir significativamente en la estabilidad del país. Según Alejandro Grisanti, el aumento de los precios del petróleo y la rigidez del gasto público son los principales desafíos. Esto se da en un escenario donde la capacidad del gobierno para ajustar su presupuesto se ve limitada por compromisos ineludibles en áreas como educación y salud.
Durante el foro 'Perspectivas Económicas 2026: Recuperando el crecimiento cuando el mundo frena', se discutieron las proyecciones económicas para República Dominicana. Ecoanalítica anticipa un crecimiento económico de alrededor del 3.7%, impulsado por la inversión pública y los sectores que generan divisas. Sin embargo, el desafío está en cómo el gobierno manejará el aumento de la factura petrolera sin afectar al consumidor final.
Grisanti señala que el gobierno dominicano podría absorber la mayor parte del impacto del aumento de los precios del petróleo. Se estima que el Estado asumirá aproximadamente el 80% del costo, transfiriendo solo un 20% al consumidor final. Esto es crítico para mantener la estabilidad económica, pero también implica una carga significativa para las finanzas públicas.
La rigidez del gasto fiscal es una preocupación central en el contexto del riesgo fiscal en RD. El presupuesto nacional está altamente comprometido con sectores que son políticamente inviables de reducir. Esto incluye áreas esenciales como la educación, salud, y seguridad, que componen el 96% del presupuesto. Como resultado, el margen para ajustar otros gastos es extremadamente limitado.
El deterioro fiscal podría intensificarse con el ciclo político que se avecina, ya que las elecciones están previstas para dentro de dos años. Las estimaciones indican que el déficit podría acercarse más al 4% del PIB que al 3%. Esto pone de relieve la necesidad de una gestión fiscal cuidadosa para evitar un impacto negativo en la economía.
La financiación del déficit es otro tema crucial. Grisanti sugiere que el gobierno podría necesitar decidir entre financiarse internamente o recurrir a los mercados internacionales. Si los sectores generadores de divisas, como el turismo y las remesas, se comportan bien, el país podría mantener sus reservas sin aumentar significativamente la deuda externa.
No obstante, existe el riesgo de que un desempeño inferior al esperado en estos sectores obligue al gobierno a buscar financiamiento externo. Esto podría ocurrir si hay caídas inesperadas en ingresos por turismo o remesas. En tal caso, se considerarían nuevas emisiones de deuda externa, lo que podría aumentar la presión sobre las finanzas nacionales.
Finalmente, se debe considerar el impacto social del riesgo fiscal. La capacidad de mantener subsidios y servicios esenciales sin aumentar la carga sobre los ciudadanos es crucial. Un manejo ineficaz podría llevar a descontento social y afectar la percepción internacional de la estabilidad económica del país.
El riesgo fiscal en RD para 2026 plantea desafíos importantes que requieren atención estratégica. El gobierno deberá equilibrar cuidadosamente sus compromisos económicos y políticos para asegurar un crecimiento sostenido.
Preguntas Frecuentes
El aumento de los precios del petróleo incrementa los costos energéticos, afectando las finanzas públicas y la economía en general.
Sectores que generan divisas como el turismo y las remesas pueden ayudar a mitigar el impacto del riesgo fiscal en RD.
La mayoría del presupuesto se destina a sectores esenciales como salud y educación, que son políticamente inviables de reducir.
Fuente original: eldinero.com.do
