La Ley 16-26, que permite al Estado saldar deudas pendientes con contratistas y empresas constructoras, aún no se ha implementado a pesar de su promulgación hace 48 días. El Comité Institucional Codiano (CIC) reclama la formación urgente de una comisión para iniciar el proceso.

La Ley 16-26 es crucial para resolver las deudas del Estado con contratistas. A pesar de su promulgación hace 48 días, no se ha establecido la comisión que debe supervisar su ejecución. Esta ley fue diseñada para reconocer y saldar las deudas acumuladas con empresas constructoras. El retraso en la formación de la comisión ha generado preocupación en el sector, que ve frustrada su expectativa de recibir pagos atrasados.
El Comité Institucional Codiano (CIC) ha alzado su voz para exigir la pronta implementación de la Ley 16-26. Según Miguel Liberato, directivo del CIC, la deuda acumulada por su comité asciende a RD$390 millones. Esta cifra es solo una parte del problema, ya que también se deben RD$1,500 millones a empresas de asfalto. Además, las deudas por mantenimiento en escuelas podrían alcanzar RD$1,000 millones, aunque aún no se han precisado.
La falta de acción ha causado incertidumbre entre los contratistas. Emiliano Familia, coordinador del CIC, ha destacado que sin la formación de la comisión, es imposible validar las deudas. Sin esta validación, el reconocimiento oficial del Estado y el pago no pueden realizarse. Esta burocracia es vista como un obstáculo innecesario para el progreso.
Por lo tanto, el CIC ha instado al gobierno a actuar con la misma celeridad con la que se aprobó la ley. El proceso de reconocimiento y pago es esencial para la salud financiera de muchas empresas. La falta de pagos afecta no solo a las empresas, sino también a sus empleados y proveedores, creando un efecto dominó negativo en la economía.
Además, la implementación de la Ley 16-26 es vital para mantener la confianza en el gobierno. Cuando las leyes no se aplican de manera oportuna, se corre el riesgo de perder credibilidad ante los ciudadanos y el sector privado. Esto puede llevar a un mayor escepticismo sobre la capacidad del gobierno para cumplir sus promesas.
Las empresas constructoras dependen de estos pagos para continuar sus operaciones. La falta de flujo de efectivo puede llevar a la suspensión de proyectos, despidos y una reducción en la calidad de las obras. Esto no solo afecta a las empresas directamente involucradas, sino también a los sectores que dependen de estas construcciones.
El CIC ha propuesto soluciones para acelerar el proceso. Una de estas es la designación temporal de miembros de la comisión mientras se finalizan los nombramientos oficiales. Esto permitiría que los trabajos iniciales comiencen sin más demoras. Además, sugieren que se establezca un canal de comunicación directo entre el gobierno y los contratistas para mantener a todos informados sobre los avances.
Sin embargo, el gobierno aún no ha respondido a estas propuestas. La falta de transparencia y comunicación ha incrementado la frustración entre los afectados. Los contratistas esperan que el gobierno muestre un compromiso real con la implementación de la ley.
En conclusión, la pronta aplicación de la Ley 16-26 es esencial para resolver las deudas pendientes con los contratistas. El CIC continúa abogando por soluciones rápidas y efectivas para evitar mayores complicaciones económicas.
La implementación de la Ley 16-26 es crucial para la estabilidad económica de las empresas contratistas. El CIC y otros actores del sector esperan que el gobierno actúe de inmediato para resolver estas deudas y restaurar la confianza empresarial.
Preguntas Frecuentes
La Ley 16-26 autoriza al Estado a reconocer y pagar deudas pendientes con contratistas y empresas constructoras. Su implementación es vital para saldar estas deudas.
La comisión es crucial para validar las deudas pendientes. Sin su formación, no se puede proceder al reconocimiento y pago de los montos adeudados.
Las deudas incluyen RD$390 millones para el CIC y RD$1,500 millones para asfalteros. Además, las deudas en educación podrían alcanzar RD$1,000 millones.
Fuente original: hoy.com.do
