El empleo informal en San Juan lidera las estadísticas de Argentina. Durante el primer trimestre de 2026, el Gran San Juan registró un 60,9% de informalidad laboral, colocándolo a la cabeza en el país. Este fenómeno refleja una tendencia preocupante que afecta tanto a la economía local como a la calidad de vida de sus habitantes.

El empleo informal en San Juan es un tema crítico que ha captado la atención nacional. En el primer trimestre de 2026, San Juan lideró el ranking de informalidad laboral con un 60,9%. Este dato proviene de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, recopilada por la consultora Politikon Chaco. Este alto porcentaje de empleo no registrado es un indicativo de la fragilidad económica y social que enfrenta la provincia.
La informalidad laboral no es exclusiva de San Juan. Otras regiones como el Gran Tucumán y Santiago-La Banda también presentan altos niveles de empleo informal, con 56,2% y 55,1% respectivamente. Esta situación sugiere que la informalidad es un problema estructural en Argentina, afectando varias provincias. La falta de empleos formales limita el acceso a beneficios laborales y seguridad social, incrementando la vulnerabilidad de los trabajadores.
Por el contrario, algunas regiones han logrado mantener bajos niveles de informalidad. Ushuaia-Río Grande, por ejemplo, tiene una tasa de informalidad del 17,9%. Esta diferencia llama a la reflexión sobre las políticas laborales implementadas en distintas áreas. Comparar estos datos ofrece una oportunidad para analizar qué estrategias podrían replicarse en otras provincias con altos niveles de informalidad.
Las estadísticas del primer trimestre de 2026 muestran que Argentina cuenta con 13,47 millones de trabajadores en diversas modalidades laborales. Del total, el 71,8% son asalariados y el 24,2% son cuentapropistas. Sin embargo, la informalidad alcanza el 44,2% del empleo total, evidenciando el desafío de formalizar el mercado laboral en el país. Esta situación genera preocupación sobre el futuro del trabajo en Argentina.
El empleo creció un 1,6% interanual en 2026, sumando 212,827 trabajadores. No obstante, el crecimiento fue impulsado mayormente por el trabajo independiente, que representa cerca del 70% de los nuevos empleos. Esta tendencia indica un estancamiento del empleo asalariado formal, que no logró absorber la demanda laboral creciente. Por lo tanto, el aumento en la informalidad es un signo de alerta.
Los aglomerados urbanos en Argentina muestran disparidades en sus niveles de informalidad. Mientras que ciudades como Gran La Plata y Río Gallegos han reducido su informalidad, otras como Posadas y Gran San Juan han visto incrementos significativos. Esto resalta la necesidad de políticas específicas para abordar la informalidad en cada región, considerando sus particularidades económicas y sociales.
El informe de Politikon Chaco destaca que la totalidad del crecimiento del empleo durante el período provino de puestos informales. En tanto, el empleo formal disminuyó en 156,786 puestos. Este retroceso afecta tanto a asalariados formales como a cuentapropistas. La destrucción de empleos formales subraya la necesidad de fortalecer las políticas que promuevan la formalización del trabajo.
El incremento del empleo informal, especialmente entre cuentapropistas informales, plantea un desafío para la economía argentina. Las cifras indican que los cuentapropistas informales aumentaron un 11,2%, lo que refleja una dependencia creciente de empleos precarios. Esto plantea interrogantes sobre el futuro económico del país y la capacidad de sostener un crecimiento estable y equitativo a largo plazo.
En resumen, el aumento del empleo informal en San Juan es un reflejo de una problemática nacional que requiere atención urgente. Implementar políticas efectivas para fomentar la formalización del empleo es crucial para mejorar la calidad de vida de los trabajadores y fortalecer la economía argentina.
Preguntas Frecuentes
San Juan lidera debido a su alta tasa de empleo no registrado, alcanzando un 60,9%, lo que refleja una economía local débil.
La informalidad laboral reduce el acceso a beneficios y seguridad social, aumentando la vulnerabilidad de los trabajadores.
Ushuaia-Río Grande y Río Gallegos tienen tasas de informalidad por debajo del 30%, indicando mejores condiciones laborales.
Fuente original: bloomberglinea.com
