El sistema eléctrico dominicano enfrenta desafíos significativos que requieren soluciones más allá de un simple cambio de liderazgo. José Luis Moreno San Juan, experto en energía, señala que los problemas estructurales del sector eléctrico no se resolverán solo con la designación de un nuevo presidente en el Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras (CUED).

El sistema eléctrico dominicano enfrenta una serie de desafíos significativos que van más allá de un cambio de liderazgo en el Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras (CUED). Según José Luis Moreno San Juan, ingeniero mecánico electricista, las dificultades del sector requieren decisiones políticas y cambios profundos en la gestión. La función del presidente del CUED, actualmente Joel Santos, es crucial para establecer directrices y metas, pero el éxito depende de la ejecución por parte de los administradores de cada empresa.
El nuevo liderazgo de Joel Santos en el CUED, quien también es ministro de Energía y Minas, podría mejorar la coordinación entre las empresas distribuidoras. Sin embargo, Moreno San Juan advierte que esta designación, por sí sola, no resolverá los problemas estructurales del sistema eléctrico dominicano. Cambios en la gestión, financiamiento y política tarifaria son esenciales para evitar que el relevo se convierta en una simple búsqueda de culpables sin mejoras reales.
Uno de los principales problemas que enfrenta el sistema eléctrico dominicano es la reducción de las pérdidas no técnicas, como el fraude eléctrico y la falta de medición adecuada. A pesar de los avances en la instalación de medidores en Edenorte y Edesur, Edeeste aún enfrenta serias dificultades. Moreno San Juan sugiere un plan activo para identificar y combatir el fraude con herramientas como medidores totalizadores y balances de energía.
Para llevar a cabo estos planes, el sistema eléctrico dominicano necesita recursos financieros sustanciales. Las distribuidoras enfrentan una pérdida tarifaria anual que supera los 950 millones de dólares. Este déficit no se debe únicamente a una gestión ineficaz, sino también a decisiones de política pública que afectan las tarifas y el Fondo de Estabilización de la Tarifa Eléctrica (FETE).
Aunque el sistema eléctrico dominicano ha logrado avances en el suministro, cubriendo entre el 98% y 99% de la demanda, persisten desafíos en la generación fotovoltaica. El crecimiento de esta energía no ha sido acompañado por un desarrollo paralelo de sistemas de almacenamiento, lo que puede causar problemas de regulación de frecuencia e interrupciones breves.
La generación distribuida también es un tema crítico en el sistema eléctrico dominicano. La aplicación de la Resolución 007 de 2026 plantea desafíos, especialmente en el cargo por uso de redes. Este cargo se aplica a pequeños consumidores que producen e inyectan energía, pero no de la misma manera a grandes consumidores. Moreno San Juan critica esta discriminación y aboga por una revisión técnica y regulatoria.
En resumen, el sistema eléctrico dominicano requiere un enfoque integral para abordar sus múltiples desafíos. Los cambios de liderazgo son importantes, pero deben ir acompañados de políticas efectivas y una gestión eficiente para lograr mejoras sostenibles. Las soluciones deben ser integrales, considerando tanto los aspectos técnicos como financieros.
El futuro del sistema eléctrico dominicano depende de un enfoque integral y cambios profundos en su gestión. Se necesita una combinación de liderazgo, recursos y políticas efectivas para superar los desafíos actuales y asegurar un suministro eléctrico confiable y eficiente.
Preguntas Frecuentes
El nuevo presidente del CUED es Joel Santos, quien también es el ministro de Energía y Minas.
Los principales retos incluyen la reducción del fraude eléctrico, la mejora de la medición y el ajuste de las políticas tarifarias.
El déficit tarifario, que supera los 950 millones de dólares, limita la capacidad para implementar mejoras y requiere ajustes en la política pública.
Fuente original: hoy.com.do
