La división en la Reserva Federal preocupa a muchos economistas. Las actas de su reunión de enero muestran opiniones encontradas. Algunos miembros abogan por recortes de tasas, mientras otros prefieren mantener la estabilidad. Esta situación genera incertidumbre en los mercados. La inflación y el empleo son temas centrales en estas discusiones.

La reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) del 27 y 28 de enero dejó claro el desacuerdo entre los miembros. Algunos argumentan que si la inflación baja, sería adecuado realizar recortes de tasas. Sin embargo, otro grupo prefiere mantener la tasa sin cambios.
La tasa de referencia permanece entre 3.5% y 3.75%. Este rango se mantuvo tras tres recortes consecutivos el año pasado. Las decisiones futuras dependen de la evolución de la inflación y su impacto en el mercado laboral.
Las minutas también revelan que algunos funcionarios favorables a un enfoque "bidireccional" consideran necesario dejar abierta la posibilidad de subir las tasas. Esto se realizaría si la inflación supera el objetivo establecido por la Reserva Federal.
El enfoque de la política monetaria es crucial. Varios participantes creen que si la inflación sigue disminuyendo, se podrían hacer nuevos ajustes a la baja. Esto podría ser positivo para la economía en general, pero plantea riesgos.
La presión externa también influye. Donald Trump ha criticado duramente a Jerome Powell, el presidente actual de la Reserva Federal. Trump desea que su sucesor adopte políticas más alineadas con su visión económica.
A finales de enero, Trump nominó a Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal. Esta decisión podría intensificar la división ideológica dentro del Comité. Warsh tiene un enfoque más agresivo hacia los recortes de tasas.
Por otro lado, el Índice de Precios de Consumo (IPC) de enero se moderó al 2.4% interanual. Esta cifra es tres décimas menos que en diciembre. Aunque es un indicador positivo, es ligeramente inferior a las predicciones del mercado.
La situación actual refleja la incertidumbre de la recuperación económica. La Reserva Federal debe equilibrar su enfoque entre controlar la inflación y apoyar el empleo. Las decisiones que tomen en el futuro afectarán a todos los sectores económicos.
Finalmente, la división en la Reserva Federal es un tema a seguir de cerca. Las próximas reuniones y decisiones serán clave para entender el rumbo de la economía estadounidense.
En conclusión, la división en la Reserva Federal marca un momento crítico para la economía. Las decisiones futuras influirán en la inflación y el empleo. Todos los ojos estarán puestos en el próximo movimiento del FOMC.
Fuente original: eldinero.com.do