Drones iraníes atacan instalaciones de gas en Catar, causando una suspensión en la producción de GNL. La empresa QatarEnergy anunció que paró su producción de gas natural licuado debido a estos ataques. Esta situación ha generado preocupación en el mercado energético europeo.

Las tensiones en la región del Golfo han aumentado tras el ataque de dos drones iraníes. Estos drones atacaron una central eléctrica y un complejo de tratamiento de gas en Catar. El ministerio de Defensa de Irán confirmó estos ataques, lo que ha llevado a QatarEnergy a suspender su producción de GNL.
QatarEnergy, la empresa estatal de energía, comunicó la detención de su producción. Esto se debió a los ataques en la Ciudad Industrial Ras Laffan y en la Ciudad Industrial de Mesaieed. Ambas localizaciones son fundamentales para el procesamiento y producción de gas natural en Catar.
El impacto en el mercado de gas fue inmediato. A la mañana siguiente de los ataques, el precio del gas europeo subió más de un 50%. A las 12H55 GMT, el contrato del TTF neerlandés alcanzó un aumento del 48%, llegando a 47,32 euros por megavatio-hora.
Este incremento en los precios es notable, aunque aún está lejos de los niveles récord alcanzados en 2022. En ese momento, el precio del gas superó los 300 euros, cuando la guerra en Ucrania estaba en su apogeo. Las fluctuaciones de precios reflejan la vulnerabilidad del mercado energético.
Los ataques iraníes no son un evento aislado. Irán ha bombardeado instalaciones en el Golfo durante tres días consecutivos. Este aumento de hostilidades es visto como una respuesta a los ataques previos de Estados Unidos e Israel contra sus intereses.
El ministerio catarí de Defensa reportó que uno de los drones impactó en Ras Laffan, una zona crucial para la producción de gas natural. Otro dron atacó un depósito de agua en Mesaieed, que también es clave para las operaciones de gas en la región. Afortunadamente, no se reportaron víctimas en estos ataques.
Catar es uno de los mayores productores de gas natural licuado en el mundo. Comparte con Irán el North Field, el mayor depósito de gas natural del planeta. Este campo representa alrededor del 10% de las reservas conocidas a nivel mundial, lo que posiciona a Catar como un actor clave en el mercado energético.
En años recientes, Catar ha establecido contratos de suministro de GNL a largo plazo con importantes empresas internacionales. Entre ellas se encuentran Total de Francia, Shell del Reino Unido, Petronet de India, Sinopec de China y Eni de Italia. Estos contratos son vitales para la economía catarí y su posicionamiento global.
Los recientes ataques de drones iraníes han puesto en jaque la producción de gas en Catar. Esto no solo afecta a la economía local, sino también a los mercados internacionales de energía. La situación continúa desarrollándose y es crucial estar atentos a las próximas novedades.
Fuente original: diariolibre.com