El apagón en RD del 23 de febrero de este año generó gran alarma en el país. Las pérdidas millonarias evidencian vulnerabilidades en el sistema eléctrico. Este evento, similar al blackout del 11 de noviembre de 2025, mostró que el sistema eléctrico dominicano no es tan robusto como se pensaba.

El apagón en RD dejó claro que el sistema eléctrico tiene debilidades serias. Estas debilidades ponen en tela de juicio la estabilidad en el mediano y largo plazo. El informe del Organismo Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (OC-SENI) expone estos problemas.
El OC-SENI elaboró un Informe por Pérdida de Tensión que detalla las fallas del sistema. Este informe señala que no solo hay un culpable, sino una serie de factores que contribuyeron al apagón. La falta de inversión y supervisión son algunas de las causas principales.
Entre los avances, el informe menciona la diversificación de la matriz energética. La inauguración de parques eólicos y solares es un paso positivo. Sin embargo, estas mejoras no son suficientes para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico en RD.
El informe también analizó la actuación de los sistemas de protección durante el apagón. Este análisis es crucial para entender cómo los dispositivos de protección respondieron ante la crisis. Se evaluaron los tiempos de respuesta y la coordinación de los sistemas de control.
Uno de los hallazgos más significativos fue el primer evento que ocurrió a las 10:50:33. Este evento inicial desencadenó una serie de reacciones que culminaron en el apagón. El segundo evento, a las 10:53:28, fue el que selló la situación.
La evaluación de los sistemas de protección se centró en identificar fallas. Esto es esencial para reforzar el sistema y prevenir futuros apagones. Proponer mejoras es una de las acciones necesarias para evitar que esto vuelva a ocurrir.
El informe concluye que hay lecciones importantes que aprender del apagón en RD. La colaboración entre los actores del sector eléctrico es fundamental para mejorar la situación. Sin un esfuerzo conjunto, las vulnerabilidades seguirán existiendo.
El apagón en RD no solo fue un evento desafortunado, sino una oportunidad para reforzar el sistema eléctrico. Es esencial que se tomen acciones efectivas para evitar futuros incidentes y garantizar un suministro eléctrico confiable.
Fuente original: eldinero.com.do