Las Zonas Francas en República Dominicana han evolucionado hacia un modelo más intensivo en conocimiento y tecnología. Este cambio refleja un profundo desarrollo estructural, dejando atrás el ensamblaje rutinario para abrazar la innovación y el valor agregado.

Las Zonas Francas han sido un motor económico vital en República Dominicana, pero su rol ha evolucionado significativamente. Durante años, se centraron en trabajos repetitivos y poco calificados. Sin embargo, hoy en día, estas áreas se han transformado en polos de innovación y tecnología. Esta metamorfosis no solo se refleja en los productos que fabrican, sino también en el tipo de empleo que generan.
El Encuentro Económico de Hoy reveló datos fascinantes sobre esta evolución. La presidenta de la Asociación Dominicana de Zonas Francas (ADOZONA), Claudia Pellerano, junto con su vicepresidente ejecutivo, José Manuel Torres, compartieron estadísticas que muestran un giro hacia un modelo de negocios más sofisticado. Las cifras indican que se ha pasado de un enfoque en mano de obra intensiva a uno que prioriza el conocimiento y la tecnología.
Entre 2006 y 2025, la estructura del empleo en las Zonas Francas cambió drásticamente. La proporción de obreros disminuyó del 84% al 62%. Al mismo tiempo, la participación de técnicos creció del 10% al 26%, y la de personal administrativo del 6% al 12%. Este cambio es indicativo de un entorno donde la educación y las habilidades técnicas son cada vez más valoradas. La demanda de conocimientos en áreas como ingeniería, automatización y gestión logística es ahora más alta que nunca.
La canasta productiva de las Zonas Francas también ha experimentado una transformación notable. En 2010, el sector textil dominaba con un 53% de la producción total; sin embargo, para 2025, su participación se redujo a un 10.9%. En contraste, la producción de dispositivos médicos ha crecido significativamente, pasando de un 7% a un 33%. Este sector es particularmente exigente en términos de precisión y certificaciones, lo que requiere personal altamente especializado.
El crecimiento de la agroindustria y el sector del tabaco también es notable. La agroindustria, que antes no figuraba prominentemente, alcanzó un 7.3% de la producción en 2025. El tabaco, conocido tradicionalmente por su procesamiento básico, ha visto un aumento del 6% al 14.4% en el mismo período. Este incremento se debe a la incorporación de procesos más sofisticados y tecnificados.
Esta evolución no ha sido casual. Ha respondido a una necesidad de diversificar y sofisticar las capacidades productivas. Los cambios en la demanda global y las regulaciones internacionales han impulsado a las Zonas Francas a adaptarse rápidamente. Por lo tanto, su éxito futuro depende de continuar este camino hacia la innovación y el conocimiento.
Las Zonas Francas ahora participan activamente en cadenas globales de valor. Esto significa que sus productos no solo se ensamblan, sino que también se diseñan y desarrollan en el país. La integración en estas cadenas requiere un cumplimiento estricto de normas internacionales, lo que aumenta la competitividad de la República Dominicana en el mercado global.
En conclusión, el impacto de esta transformación es profundo. Las Zonas Francas han dejado de ser simples ensambladoras para convertirse en centros de innovación. Este cambio no solo ha mejorado la calidad de los empleos, sino que también ha fortalecido la economía del país. El camino hacia un modelo más avanzado y tecnológicamente intensivo parece ser la clave para el futuro del desarrollo económico en República Dominicana.
Las Zonas Francas en República Dominicana están en el camino correcto hacia un futuro más tecnológico e innovador. Este cambio no solo beneficia a la economía, sino que también mejora la calidad de vida de los trabajadores al ofrecer empleos más calificados y bien remunerados.
Preguntas Frecuentes
Las Zonas Francas han pasado de un modelo intensivo en mano de obra a uno más enfocado en tecnología y conocimiento, reflejando un cambio estructural profundo.
El cambio ha reducido el número de obreros y ha incrementado la demanda de técnicos y personal administrativo, mejorando la calidad del empleo.
Los sectores de dispositivos médicos, agroindustria y tabaco han crecido significativamente, mostrando un cambio hacia productos más sofisticados.
Fuente original: hoy.com.do
