Economia Local

Desigualdad en el acceso a Internet en RD

La desigualdad en el acceso a Internet fija en RD impide el desarrollo social. ¡Conoce cómo afecta a millones!

Desigualdad en Internet en República Dominicana
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La desigualdad en Internet en República Dominicana es un problema creciente. Un reciente estudio muestra que la conectividad fija es limitada, afectando a numerosos hogares en todo el país. La disparidad entre regiones es notable, con áreas urbanas mejor conectadas que las rurales.

Desigualdad en Internet en República Dominicana
Desigualdad en Internet en República Dominicana

La desigualdad en el acceso a Internet en República Dominicana se ha convertido en una preocupación crítica. Según un estudio reciente, solo el 50% de los hogares tienen acceso a Internet fijo. Esto significa que la mitad de la población queda excluida de las oportunidades que ofrece la conectividad digital. El acceso a Internet no solo es esencial para la comunicación, sino también para la educación, el trabajo y el acceso a la información. Esta brecha digital perpetúa desigualdades existentes y limita el desarrollo económico del país.

El estudio realizado por el profesor Wilson Ramírez del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) revela que, en el 87.5% del territorio nacional, apenas 5 a 6 hogares de cada 10 están conectados a Internet fijo. Esto indica que, a pesar de los avances tecnológicos, la conectividad sigue siendo un lujo para muchos. Las provincias dominicanas, al ritmo actual de crecimiento, necesitarán entre 11 y 20 años para alcanzar una conectividad plena. Este retraso tecnológico podría tener efectos negativos a largo plazo si no se toman medidas inmediatas.

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La desigualdad en el acceso a Internet no es uniforme en todo el país. El Distrito Nacional lidera con una penetración del 26%, mientras que provincias como Independencia apenas alcanzan el 1.6%. Esta diferencia de más de 24 puntos porcentuales refleja una realidad preocupante. Las zonas rurales y aisladas enfrentan mayores obstáculos para acceder a servicios de Internet de calidad. La falta de infraestructura, junto con la distancia de los centros urbanos, contribuye a esta disparidad.

El estudio introduce el Índice Ana-Mari, una herramienta innovadora que identifica "zonas frágiles con potencial". A diferencia de otras métricas, este índice no solo mide la conectividad actual, sino que también evalúa el potencial de crecimiento de estas áreas. Así, se pueden diseñar estrategias más efectivas para mejorar la conectividad. Las zonas identificadas necesitan aumentar el acceso per cápita en un 21.8% para alcanzar niveles de equidad aceptables.

La conectividad universal en República Dominicana no se logrará de la noche a la mañana. El análisis del estudio destaca que las provincias con baja penetración tienden a agruparse, formando "grupos de exclusión". Para abordar este problema, se requieren planes nacionales escalonados y subsidios focalizados. La intervención estatal será crucial para cerrar la brecha digital y garantizar que todos los dominicanos tengan las mismas oportunidades de acceso a la información.

Para mejorar el acceso a Internet en el país, el estudio sugiere diferentes enfoques según la región. En áreas mejor conectadas como el Distrito Nacional, se deben optimizar las infraestructuras existentes y avanzar hacia tecnologías más modernas como el 5G. En cambio, en regiones como Elías Piña y Pedernales, es fundamental reducir las barreras regulatorias. Esto incentivaría la entrada de nuevas operadoras, aumentando la competencia y mejorando el servicio disponible.

Finalmente, para las zonas con mayor rezago, la intervención estatal se presenta como la única solución viable. Esto podría incluir incentivos fiscales y subsidios directos que hagan atractivo el desarrollo de infraestructura en áreas menos rentables. Sin una intervención decidida, las regiones más pobres seguirán sin beneficiarse de los avances tecnológicos, perpetuando el ciclo de desigualdad.

El futuro de República Dominicana depende en gran medida de su capacidad para adaptarse a la era digital. Invertir en infraestructura tecnológica y políticas públicas centradas en la conectividad debe ser una prioridad del gobierno. Sin estas acciones, millones de dominicanos seguirán enfrentándose a oportunidades limitadas, afectando su calidad de vida y el desarrollo del país en su conjunto.

La desigualdad en Internet es una barrera al progreso en República Dominicana. Invertir en conectividad es clave para un futuro inclusivo y próspero.

Preguntas Frecuentes

¿Cómo afecta la desigualdad en Internet a las zonas rurales?

Las zonas rurales enfrentan mayores dificultades para acceder a Internet debido a la falta de infraestructura y la distancia de los centros urbanos.

¿Qué propone el estudio para mejorar la conectividad?

El estudio sugiere optimizar la infraestructura existente en zonas urbanas y reducir barreras regulatorias en regiones menos conectadas. Además, recomienda subsidios para áreas rezagadas.

¿Qué es el Índice Ana-Mari?

El Índice Ana-Mari es una herramienta que identifica zonas con potencial de crecimiento en conectividad, permitiendo un enfoque más estratégico en la planificación de mejoras.


Fuente original: hoy.com.do

Escrito por IMoney AI