Las negociaciones arancelarias entre República Dominicana y EE. UU. están en marcha. Esto ocurre tras la imposición de un 10% de aranceles a las exportaciones dominicanas. Este impuesto generó costos significativos para los exportadores locales. Hasta noviembre de 2025, estos pagaron US$396.4 millones en impuestos. Ahora, el país busca un acuerdo que beneficie a sus exportadores.

Las autoridades dominicanas se preparan para iniciar un proceso de negociación. Este proceso es similar al llevado a cabo por Guatemala y El Salvador. Las negociaciones son cruciales para reducir los aranceles impuestos por EE. UU. en abril de 2025.
El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) ha estado en contacto constante con sus pares estadounidenses. Desde la imposición de los aranceles, se han realizado 18 reuniones. Estas reuniones, tanto presenciales como virtuales, tienen como objetivo analizar el impacto de los aranceles.
Las autoridades dominicanas han revisado las órdenes ejecutivas de EE. UU. y su impacto en el país. Los acuerdos publicados y los insumos de diversas agencias han sido analizados. Además, se busca entender cómo afectan estas políticas a los exportadores locales.
El MICM ha destacado que el entorno para la negociación será favorable. Aunque no se han revelado detalles específicos, se anticipan anuncios importantes en los próximos días. Esto genera expectativas positivas en el sector productivo.
Los actores del sector público y privado han sido mantenidos informados. El gobierno ha trabajado de la mano con ellos para asegurar una comunicación fluida. Este enfoque colaborativo es clave para lograr un resultado exitoso.
La embajadora de EE. UU., Leah Campos, ha reafirmado el compromiso de fortalecer las relaciones comerciales. Las autoridades dominicanas han enfatizado que no hay un superávit comercial con EE. UU. Esto es un argumento importante en las negociaciones.
Además, se ha señalado que República Dominicana no es un puente para migrantes ni exporta fentanilo. Esto es parte de un enfoque más amplio para presentar el país como un socio comercial confiable.
La conclusión de estas negociaciones es esencial para la tranquilidad de los sectores productivos. Los exportadores esperan que se logre un acuerdo que reduzca el impacto económico de los aranceles.
Finalmente, se espera que las negociaciones avancen rápidamente. Esto permitirá a los exportadores dominicanos operar en un ambiente más favorable. La economía del país se beneficiará de acuerdos comerciales justos.
En conclusión, las negociaciones arancelarias entre República Dominicana y EE. UU. son un paso vital. Este proceso promete mejorar las condiciones para los exportadores y fortalecer la economía local.
Fuente original: diariolibre.com