La crisis en la construcción RD es alarmante. Desde octubre de 2024, este sector ha sufrido caídas continuas en su actividad, afectando la economía del país.
La crisis en la construcción RD se ha intensificado desde octubre de 2024. Este sector, fundamental para la economía dominicana, enfrenta su segunda caída más prolongada en 15 años. Durante este período, la actividad ha mostrado un aporte negativo al producto interno bruto (PIB). Las caídas trimestrales han oscilado entre -1.2% y -3.3%.
Las razones detrás de esta crisis son múltiples. Primero, la permisología se ha vuelto más burocrática. Esto dificulta la aprobación de proyectos. Además, el encarecimiento de los costos de construcción ha impactado negativamente. Las elevadas tasas de interés para financiar viviendas también han limitado el acceso a créditos. Finalmente, hay una escasez notable de mano de obra calificada en el sector.
En el periodo octubre-diciembre de 2024, la construcción cerró con un desplome del -2.2%. Durante el año pasado, el sector experimentó caídas en cada uno de los cuatro trimestres. Esto resultó en una contracción acumulada del -1.8%, según datos del Banco Central de la República Dominicana (BCRD).
La actividad constructiva continuó en declive. En los últimos tres meses de 2025, se reportó un crecimiento negativo del -1.3%. Este es el quinto trimestre consecutivo en caída. Supera así los registros del 2020, año marcado por la pandemia de Covid-19, cuando el sector no creció en ninguno de los cuatro trimestres.
La crisis en la construcción RD es la más prolongada en la última década y media. La recesión más larga anterior ocurrió entre octubre de 2011 y marzo de 2013, con seis trimestres consecutivos en caída. Esto muestra la gravedad de la situación actual y lo que representa para el futuro del sector.
Los líderes de las principales asociaciones del sector de la construcción han expresado su preocupación. Los presidentes de la Confederación Dominicana de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas de la Construcción (Copymecon) y otras entidades destacan los obstáculos actuales. Coinciden en que la permisología y las tasas de interés son factores que lastran la actividad.
El impacto de esta crisis no se limita solo a las cifras. Muchos trabajadores del sector enfrentan incertidumbre laboral. La falta de proyectos en desarrollo ha llevado a una disminución en la demanda de mano de obra. Esto podría tener efectos en cadena en la economía dominicana.
Además, la inversión en el sector ha disminuido. Esto afecta no solo a las empresas constructoras, sino también a proveedores de materiales y servicios relacionados. Por lo tanto, es esencial que se tomen medidas para revertir esta tendencia.
Las soluciones requieren un enfoque integral. Simplificar la permisología podría facilitar la aprobación de nuevos proyectos. Asimismo, es crucial evaluar las tasas de interés y buscar alternativas para hacerlas más accesibles. Esto podría ayudar a reactivar la construcción y, por ende, la economía.
En conclusión, la crisis en la construcción RD es un desafío significativo. La recuperación del sector es vital para la economía del país. Todos los actores involucrados deben trabajar juntos para encontrar soluciones efectivas.
La crisis en la construcción RD necesita atención urgente. La colaboración entre el gobierno y el sector privado es clave para revitalizar esta industria esencial.
Fuente original: diariolibre.com