El apagón en RD del 23 de febrero fue malinterpretado. ADER aclara que no fue por energías renovables. La causa real fue la inflexibilidad de las plantas térmicas tradicionales. Este evento dejó a muchos sin luz y generó preocupación en la población.

El apagón en RD ocurrió a las 10:50 de la mañana. Según ADER, este horario es crucial. La generación fotovoltaica estaba en un aumento gradual. No había un exceso de energía renovable en ese momento. Esto descarta la relación entre el apagón y la energía limpia.
Además, las fallas en la línea de transmisión Hainamosa–Villa Duarte fueron las verdaderas responsables. Este problema activó las protecciones del sistema eléctrico. Estas protecciones funcionan para evitar daños mayores en la red.
Las plantas térmicas tradicionales tienen una flexibilidad limitada. Están diseñadas para generar energía base. Sin embargo, no pueden ajustar su producción rápidamente. Esto se convierte en un problema durante reducciones repentinas de demanda.
Cuando una planta térmica no puede reducir su potencia a tiempo, se produce una sobre-generación. Esta condición lleva a la activación de protecciones adicionales. Como resultado, grandes bloques de potencia salen abruptamente del sistema.
El evento en cascada impactó a todo el país. Las autoridades de energía confirmaron que el problema no fue la energía renovable. ADER ha defendido constantemente este tipo de energía como fundamental para el futuro.
El Organismo Coordinador no puede cambiar las limitaciones de las plantas térmicas de forma inmediata. Esto pone en evidencia una debilidad en nuestra infraestructura eléctrica. Las centrales térmicas deben ser más flexibles para evitar futuros apagones.
Por lo tanto, ADER ve el apagón como una oportunidad. Es momento de mejorar la flexibilidad del parque de generación. También es necesario fortalecer la infraestructura de transmisión para un mejor servicio.
El presidente Luis Abinader calificó las fallas como "inaceptables". Esto subraya la importancia de abordar estos problemas. La gestión del sistema eléctrico sigue siendo un reto para su administración.
Sin embargo, el futuro de la energía en RD debe incluir más fuentes renovables. La transición energética es clave para un sistema más robusto y eficiente. La inversión en energías limpias es una necesidad inminente.
En conclusión, el apagón en RD resalta la necesidad de revisar nuestra infraestructura. ADER ha dejado claro que las energías renovables no son el problema. La flexibilidad de las plantas térmicas debe mejorarse para evitar futuros incidentes.
Fuente original: diariolibre.com