El déficit energético en RD se ha convertido en una preocupación creciente para el Gobierno. En 2025, se destinaron más de 1,600 millones de dólares para cubrirlo. Esto se debe a que las empresas distribuidoras de electricidad (EDE) no han logrado reducir sus pérdidas, lo que agrava la situación financiera del país.

Las empresas distribuidoras de electricidad, Edeeste, Edesur y Edenorte, han enfrentado un año complicado en 2025. A pesar de los esfuerzos, estas empresas no lograron disminuir las pérdidas de energía que han sufrido en los últimos años. De hecho, las pérdidas aumentaron en 1.4 puntos porcentuales, alcanzando un promedio del 38.8%. Esta situación es alarmante y ha llevado al Gobierno a intervenir con recursos significativos.
El aumento en las pérdidas de energía es preocupante. Edeeste cerró el año con una pérdida del 56.1%, superando la cifra de enero de 2025, que era del 54.4%. Esto significa que más de la mitad de la energía comprada no se facturó ni se cobró. Esta tendencia no solo afecta a las empresas, sino también a la economía del país.
Edesur, por su parte, también mostró un desempeño deficiente. Finalizó 2025 con un 31.8% de pérdidas. Este aumento se traduce en un alza de 1.2 puntos porcentuales respecto a enero, cuando las pérdidas eran del 30.6%. El informe del Ministerio de Energía y Minas (MEM) detalla esta realidad que afecta a los consumidores.
Edenorte fue la menos afectada en cuanto a pérdidas, con un aumento menor de 0.6 puntos porcentuales. Comenzó el año con una pérdida del 25.2% y cerró en un 25.8%. Aunque este incremento es menor, sigue siendo un problema que debe abordarse.
La gestión del presidente Luis Abinader ha visto un aumento continuo en las pérdidas de las EDE. Desde agosto de 2020, cuando asumió el poder, las pérdidas pasaron del 30.8% al 38.8% en 2025. Este aumento de 8 puntos porcentuales es un indicador de la ineficiencia en el sector.
El aumento en el déficit energético no solo afecta a las empresas. También repercute en el presupuesto del Estado. El Gobierno ha tenido que destinar recursos significativos para cubrir las pérdidas. Este subsidio se ha incrementado de manera alarmante en los últimos años.
El déficit energético tiene repercusiones en la economía nacional. Las empresas distribuidoras de electricidad no solo pierden dinero, sino que también afectan a los consumidores que enfrentan tarifas más altas. Esto genera un ciclo de problemas económicos que se agravan con el tiempo.
En conclusión, el déficit energético en RD es un desafío crítico. Se requiere una solución urgente para estabilizar el sector energético y reducir las pérdidas que afectan la economía del país.
Fuente original: diariolibre.com