El nuevo reglamento eléctrico en República Dominicana plantea varios desafíos. Expertos discuten las implicaciones técnicas, financieras y regulatorias que este reglamento implica para garantizar la sostenibilidad del sistema eléctrico. La actualización normativa es crucial para el crecimiento ordenado del sector.

El nuevo reglamento eléctrico en República Dominicana ha sido implementado para abordar el crecimiento desordenado del sector. Los expertos coinciden en que esta normativa era necesaria. Sin embargo, el principal desafío radica en equilibrar la expansión de la generación distribuida con la estabilidad financiera y operativa del sistema. Este equilibrio es esencial para asegurar un suministro eléctrico confiable y sostenible.
Eduardo Vásquez, presidente de la Asociación Dominicana de Sistemas Aislados, destacó la intermitencia de la energía solar como un problema. Esta intermitencia puede causar inestabilidad en la tensión y la frecuencia del sistema eléctrico. Por lo tanto, se requieren inversiones significativas en redes y tecnologías para mitigar estos impactos. Sin un esquema de facturación adecuado, la expansión de la generación distribuida podría verse limitada considerablemente.
Vladimir Santos, representante de la Comisión Nacional de Energía, explicó que el reglamento elimina límites previos de instalación. Esto permitirá a los usuarios grandes ampliar su capacidad de generación. No obstante, advirtió que este cambio puede concentrar proyectos en áreas de mayor poder adquisitivo. Zonas como Santo Domingo y Santiago podrían ver más proyectos, lo cual no es ideal para la dispersión equitativa de recursos energéticos.
Santos también estima que para 2030, la generación distribuida podría contribuir con el 4% del consumo nacional. Este es un paso hacia la meta de alcanzar un 30% de energía renovable. Para lograr esto, es crucial considerar la dispersión de proyectos para evitar impactos de fenómenos climáticos. Una mejor distribución geográfica fortalece la resiliencia del sistema eléctrico.
Daniel Matich, gerente de AES Dominicana, enfatizó la importancia de garantizar el valor agregado de distribución. Este valor es vital para operar, mantener y expandir las redes eléctricas. El cargo por uso de la red introducido en el reglamento facilita la recuperación de costos, lo que es vital para la sostenibilidad del sistema. La generación distribuida también apoya la descarbonización y la participación activa de los usuarios.
Carolina León, abogada especialista en regulación energética, señaló que el reglamento aporta mayor transparencia. Este avance elimina trabas en procesos, haciendo los proyectos más viables para el financiamiento. Sin embargo, aún existen vacíos en regulación sobre agregadores energéticos y almacenamiento. La fiscalización efectiva es clave para adaptar los contratos existentes a los nuevos requerimientos regulatorios.
En conclusión, el nuevo reglamento eléctrico en República Dominicana presenta tanto oportunidades como desafíos. La claridad y robustez del marco regulatorio son fundamentales para atraer inversiones de calidad. La participación activa de las partes interesadas y la adaptación continua a necesidades emergentes garantizarán el éxito del sector eléctrico en el futuro.
El nuevo reglamento eléctrico en República Dominicana es un paso crucial hacia un sistema más sostenible y eficiente. Sin embargo, su éxito dependerá de la colaboración entre todas las partes interesadas y de la capacidad de adaptación a los desafíos presentes y futuros.
Preguntas Frecuentes
La generación distribuida es un sistema donde la electricidad se produce cerca del punto de consumo, reduciendo pérdidas y aumentando la eficiencia.
El reglamento busca ordenar el crecimiento del sector eléctrico, mejorar la sostenibilidad y fomentar la energía renovable.
Los desafíos incluyen la estabilidad del sistema, la necesidad de inversión en infraestructura y la regulación de nuevos actores.
Fuente original: hoy.com.do
