La tecnificación del riego es crucial para el desarrollo agrícola en República Dominicana. Actualmente, el país enfrenta un desafío significativo debido al uso ineficiente del agua en la agricultura, que consume aproximadamente el 82% del recurso hídrico disponible. Esta situación resalta la urgencia de implementar sistemas de riego más eficientes.

La tecnificación del riego representa una oportunidad vital para impulsar el desarrollo agrícola en República Dominicana. Según Claudio Caamaño Vélez, director ejecutivo de Tecnificación Nacional de Riego, la agricultura consume alrededor del 82% del agua utilizada en el país. Sin embargo, la eficiencia actual de los sistemas de riego es alarmantemente baja, con niveles que oscilan entre el 20% y el 25%. Esta cifra es considerablemente inferior a la de otros países que logran eficiencias superiores al 75%.
Para entender la magnitud del problema, basta considerar que para producir una libra de arroz se necesitan entre tres y cinco metros cúbicos de agua. Este volumen es comparable al de un camión cisterna pequeño. Por lo tanto, mejorar la eficiencia del riego no solo aumentaría la rentabilidad de las explotaciones agrícolas, sino que también liberaría grandes volúmenes de agua para otros usos esenciales, como el abastecimiento de agua a la población.
Además, el cambio climático añade presión para adoptar sistemas de riego tecnificado. Los patrones de lluvia se han vuelto impredecibles, dificultando la planificación agrícola. Ya no se puede depender de las lluvias en fechas determinadas, ya que estas pueden ocurrir en momentos inesperados. Por lo tanto, invertir en tecnificación es una necesidad urgente para garantizar la disponibilidad de agua en el futuro.
Claudio Caamaño destaca que solo entre un 10% y un 12% de las tierras agrícolas con acceso al agua utilizan actualmente sistemas de riego tecnificado. Esto es un problema significativo porque solo el 40% de la superficie agrícola del país cuenta con infraestructura de riego adecuada. A pesar de estas cifras, la República Dominicana tiene un gran potencial para mejorar gracias a su diversidad de microclimas y recursos hídricos.
La tecnificación del riego debe considerarse una política de Estado a largo plazo. Su impacto sobre la seguridad alimentaria y la competitividad nacional es innegable. Solo mediante una estrategia integral se puede transformar la agricultura en un motor económico clave. Esto no solo mejoraría la autosuficiencia alimentaria sino también la economía en general.
Por ejemplo, si las provincias de San Cristóbal y Peravia logran una eficiencia de riego del 75%, podrían ahorrar aproximadamente cuatro metros cúbicos de agua por segundo. Esta cantidad sería suficiente para reducir el déficit de suministro de agua en el Gran Santo Domingo en un 60%. Por lo tanto, la tecnificación del riego no solo es una medida agrícola, sino también una solución para problemas urbanos.
Finalmente, la visión a largo plazo es convertir a la República Dominicana en la "Huerta del Caribe". Con una estrategia adecuada, el país podría maximizar su capacidad de producción durante todo el año. Esto no solo beneficiaría a la economía nacional sino también al desarrollo sostenible del sector agrícola. La tecnificación del riego es, por lo tanto, un paso crucial hacia este objetivo.
La tecnificación del riego en República Dominicana es fundamental para asegurar un futuro agrícola sostenible. Con una estrategia adecuada, el país puede convertirse en un líder agrícola regional, mejorando la economía y la seguridad alimentaria.
Preguntas Frecuentes
La tecnificación del riego mejora la eficiencia del uso del agua en la agricultura, lo que aumenta la rentabilidad y libera recursos hídricos para otros usos.
El cambio climático hace que las lluvias sean impredecibles, aumentando la necesidad de sistemas de riego tecnificados para garantizar la disponibilidad de agua.
Con riego tecnificado, RD podría convertirse en la "Huerta del Caribe", maximizando la producción agrícola y beneficiando la economía nacional.
Fuente original: hoy.com.do
