El GLP en República Dominicana podría ser clave para la transición energética del país. Su implementación en flotas de uso intensivo podría reducir significativamente las emisiones de dióxido de carbono. Según Fabricio Duarte, director de la Asociación Iberoamericana de Gas Licuado de Petróleo (Aiglp), el GLP es una opción viable y efectiva.

El GLP en República Dominicana se presenta como una solución viable para reducir las emisiones contaminantes. Durante el Foro GLP 2026, Fabricio Duarte destacó el potencial del gas licuado de petróleo para disminuir las emisiones de dióxido de carbono en el país. Este combustible, a diferencia de la gasolina y el diésel, genera hasta un 50% menos de emisiones de nitratos. Por lo tanto, su uso en flotas de vehículos intensivos podría ser un gran paso hacia la transición energética.
El panel titulado 'Reactivación del mercado de autogás en República Dominicana' reveló que el GLP no solo es más limpio, sino también más accesible. Duarte enfatizó la importancia de promover el uso del autogás en el transporte escolar y en las flotillas de taxis. Además, indicó que las políticas públicas deben adaptarse para apoyar este cambio ecológico. La creación de incentivos fiscales podría facilitar el acceso al GLP, lo cual es crucial para su adopción masiva.
Un aspecto fundamental para el éxito del GLP en República Dominicana es la confianza del consumidor. Jovan Pastor, gerente general de Primax Gas, argumentó que la confianza se construye con una red sólida de estaciones de servicio y talleres certificados. Según Pastor, el mercado del GLP no se ve afectado por el precio, sino por la falta de confianza en la infraestructura de distribución y en la regulación del sector.
La regulación del GLP en República Dominicana debe ser moderna y efectiva. Pastor destacó que una supervisión articulada y actualizada es esencial para el crecimiento del mercado. Las autoridades y gremios deben colaborar estrechamente para establecer estándares que aseguren la calidad y seguridad del GLP. Estas medidas no solo protegerán a los consumidores, sino que también impulsarán la inversión en el sector.
El diálogo entre el gobierno y el sector privado es crucial para el desarrollo del GLP. Pastor sugiere la creación de espacios de diálogo y mesas de trabajo para discutir propuestas que fortalezcan la industria. Estas iniciativas podrían incluir la liberalización de impuestos para la importación de vehículos y kits de conversión, lo que reduciría los costos de acceso al GLP para consumidores y transportistas.
El gobierno de República Dominicana tiene una gran oportunidad para incentivar el uso del GLP. Pastor considera que la implementación de políticas públicas favorables podría estimular la inversión en infraestructura y tecnología. Esto, a su vez, haría más asequible la transición hacia el uso de autogás, beneficiando tanto al medio ambiente como a la economía.
Para facilitar la adopción del GLP, es necesario establecer mecanismos de financiamiento. Pastor sugiere que la banca podría desempeñar un papel vital al ofrecer préstamos accesibles para la compra de vehículos y equipos. Además, la creación de un fideicomiso con apoyo estatal y privado podría ser una solución eficaz, similar a las iniciativas para el gas natural vehicular.
La transición al GLP no solo tiene beneficios ambientales, sino también económicos. Pastor concluye que la reducción de costos operativos para las empresas de transporte y la disminución de la dependencia de combustibles más caros podrían beneficiar a la economía nacional. Por lo tanto, la adopción del GLP es una estrategia que República Dominicana debería considerar seriamente.
El GLP ofrece una solución sostenible y económica para República Dominicana. Con el apoyo adecuado, podría transformar el sector energético del país.
Preguntas Frecuentes
El GLP reduce las emisiones de dióxido de carbono y ofrece una alternativa más económica a combustibles como la gasolina.
Políticas públicas e incentivos fiscales pueden facilitar la transición al autogás, haciéndolo más accesible para el público.
La falta de confianza en la infraestructura y la regulación son desafíos. Mejorar estos aspectos es clave para su adopción.
Fuente original: eldinero.com.do
