La conexión eléctrica en Padre Las Casas es un sueño que los habitantes de La Cueva están decididos a hacer realidad. En esta comunidad de la cordillera Central, a 30 kilómetros de Padre Las Casas, Azua, la electricidad aún es un lujo. Los residentes, dedicados principalmente a la agricultura, se han organizado para recolectar fondos que les permitan, finalmente, acceder al suministro eléctrico.

La comunidad de La Cueva, con aproximadamente 200 habitantes y 45 viviendas, se enfrenta a un desafío importante: conseguir electricidad. Sin embargo, la falta de energía eléctrica no ha disminuido su determinación. Los pobladores utilizan lámparas de gas y solares para iluminar sus hogares. Además, algunos han invertido en paneles solares para alimentar sus dispositivos de bajo consumo. Pero estos métodos son insuficientes, especialmente durante los días nublados.
Para superar la falta de electricidad, las familias de La Cueva han decidido aportar 5,000 pesos cada una. Este monto es significativo considerando su limitado ingreso. La comunidad también organiza rifas y colectas, logrando reunir cerca de medio millón de pesos. Este esfuerzo refleja su compromiso y esperanza de ver un cambio real en su calidad de vida.
El proyecto requiere extender un circuito eléctrico desde La Cucharita, la comunidad más cercana con electricidad, hasta La Cueva. Esto implica una extensión de 3.2 kilómetros. Sin embargo, Edesur, la empresa eléctrica, ha indicado que el costo es elevado. A pesar de este obstáculo, los habitantes de La Cueva están decididos a continuar adelante, incluso sin apoyo gubernamental.
La comunidad ha recibido la promesa de apoyo del ayuntamiento local, lo que les da un impulso adicional. Además, planean realizar un levantamiento técnico con la ayuda de la Diócesis de Orlando. Esta entidad ya ha colaborado anteriormente en proyectos agrícolas y de vivienda en la región, brindando esperanza a los pobladores.
La historia de La Cueva es un reflejo de las disparidades en el acceso a la electricidad en la República Dominicana. A pesar de la inauguración de la Central Hidroeléctrica Palomino en 2012, y los esfuerzos de Edesur y la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana en 2016, muchas comunidades como La Cueva quedaron fuera del proyecto de electrificación.
Esta situación afecta no solo al desarrollo económico de la región, sino también a la calidad de vida de sus habitantes. El acceso a la electricidad es esencial para el progreso y bienestar de cualquier comunidad. Sin ella, los residentes de La Cueva enfrentan desafíos diarios que limitan sus oportunidades de crecimiento.
El director municipal de Los Fríos, Andrés Aybar, ha solicitado a las autoridades que prioricen la electrificación de La Cueva. Aunque Edesur ha visitado la zona y aprobado la electricidad para El Montazo, La Cueva sigue en espera. Los argumentos sobre la lejanía y el número reducido de casas no han disuadido a los habitantes de su objetivo.
La falta de electricidad también representa un incumplimiento con la Agenda 2030 de las Naciones Unidas. El Objetivo de Desarrollo Sostenible número 7 busca garantizar acceso a energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos. La situación de La Cueva destaca la necesidad de cumplir con estos compromisos internacionales.
La lucha por la conexión eléctrica en Padre Las Casas es un ejemplo de perseverancia. La comunidad de La Cueva sigue unida, decidida a ver finalmente la luz.
Preguntas Frecuentes
La Cueva no tiene electricidad debido a su ubicación remota y al alto costo de extender el circuito eléctrico, lo que ha llevado a la comunidad a buscar soluciones alternativas.
La comunidad de La Cueva ha organizado colectas y aportaciones familiares para financiar la extensión del circuito eléctrico desde la comunidad más cercana, junto con el apoyo prometido del ayuntamiento.
La electricidad mejoraría significativamente la calidad de vida en La Cueva, facilitando el acceso a servicios básicos y promoviendo el desarrollo económico y social.
Fuente original: diariolibre.com
