La economía global podría enfrentar un crecimiento significativamente reducido si la guerra en Oriente Medio continúa, advierte la OCDE. En su reciente informe, la OCDE muestra un escenario donde el PIB mundial apenas crecería un 1% hacia finales de 2026. Este pronóstico destaca las profundas implicaciones económicas de los conflictos geopolíticos actuales.

La OCDE, en su informe de Perspectivas, ha destacado las repercusiones de la guerra en Oriente Medio sobre la economía global. Según sus proyecciones, si el conflicto se prolonga, el crecimiento del PIB mundial podría reducirse a menos del 1% en los próximos años. Esto contrasta con las expectativas previas de un crecimiento más robusto, subrayando la volatilidad y el impacto negativo de los conflictos prolongados.
Mathias Cormann, secretario general de la OCDE, presentó un análisis detallado mostrando cómo la economía global podría desacelerarse drásticamente. Según sus datos, el crecimiento podría ser cuatro décimas menor a las previsiones originales si los bloqueos actuales, como el del estrecho de Ormuz, continúan. La estabilidad económica se encuentra en una posición precaria debido a estas perturbaciones.
El economista jefe de la OCDE, Stefano Scarpetta, ha señalado que ciertos países asiáticos son particularmente vulnerables a los efectos de esta guerra. La falta de reservas de combustibles y productos esenciales, como fertilizantes, podría llevar a algunos países a la recesión. Además, la dependencia de muchas naciones africanas de los fertilizantes del golfo Pérsico agrava el problema de la seguridad alimentaria.
La OCDE estima que los precios de los fertilizantes han aumentado un 47% desde el inicio del conflicto. Este incremento podría traducirse en un aumento del 8% en los precios de productos agrícolas, afectando especialmente al trigo, que podría subir un 13%. Este fenómeno no solo afecta a los productores, sino también a los consumidores, aumentando la presión sobre economías ya frágiles.
En un escenario optimista, donde la guerra se resuelve rápidamente, la OCDE prevé una recuperación del crecimiento global. Se espera que el PIB mundial crezca un 2.8% en 2026 y un 3.1% en 2027. Sin embargo, incluso en este escenario, los salarios reales en un tercio de los países de la OCDE podrían disminuir, afectando el poder adquisitivo de los trabajadores.
El sector tecnológico, especialmente la inteligencia artificial, se perfila como un motor de crecimiento en este contexto. La OCDE predice que las inversiones en este sector podrían duplicarse para 2027. No obstante, Mathias Cormann advirtió que la tecnología no será suficiente para compensar por completo los efectos negativos del choque energético generado por la guerra.
Finalmente, la política arancelaria en Estados Unidos, tras la guerra comercial de 2025, sigue siendo un factor crucial. Aunque los aranceles han disminuido, la incertidumbre persiste debido a decisiones judiciales y políticas. La OCDE señala que este elemento podría seguir influyendo tanto en el comercio internacional como en el crecimiento económico futuro.
En conclusión, el informe de la OCDE subraya la fragilidad de la economía global ante conflictos prolongados. La recuperación dependerá de la resolución rápida de la guerra y de políticas económicas que puedan mitigar los impactos negativos.
Preguntas Frecuentes
La guerra en Oriente Medio podría reducir el crecimiento del PIB global a menos del 1% hacia 2026, afectando especialmente a países dependientes de combustibles y fertilizantes.
El sector tecnológico, particularmente la inteligencia artificial, podría ser un motor de crecimiento, con inversiones que se espera se dupliquen para 2027.
La OCDE prevé un crecimiento del PIB mundial del 2.8% en 2026 y 3.1% en 2027 si la guerra se resuelve rápidamente. Sin embargo, los salarios reales pueden disminuir en varios países.
Fuente original: eldinero.com.do
