El sistema fiscal dominicano enfrenta desafíos que requieren atención urgente. El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, ha sido claro en su evaluación del escenario actual. Durante una conferencia en la Cámara Americana de Comercio, destacó que la sostenibilidad fiscal a largo plazo no está garantizada con la legislación vigente.

El sistema fiscal dominicano está en una encrucijada que exige una evaluación profunda y acciones decisivas. Magín Díaz, ministro de Hacienda y Economía, ha señalado que la actual legislación, aunque necesaria, no es suficiente para asegurar la sostenibilidad del sistema fiscal. El objetivo es ganar tiempo para una reforma integral que, actualmente, no es políticamente viable. Por lo tanto, se necesita una estrategia que permita abordar los desafíos fiscales a largo plazo de manera efectiva.
La incertidumbre global actual complica la implementación de políticas económicas agresivas. Según Díaz, el enfoque debe centrarse en manejar los choques externos para mantener la estabilidad macroeconómica. Esto significa que las reformas estructurales deben posponerse para evitar riesgos innecesarios. En este contexto, la gobernabilidad toma prioridad, subordinando otras políticas económicas que podrían desestabilizar el país.
A pesar de las dificultades, Díaz subrayó la importancia de una reforma fiscal auténtica y equitativa. Esta reforma debe corregir el desajuste entre los indicadores macroeconómicos y la percepción pública. Aunque la economía ha mostrado crecimiento, con un 4.2% en el primer cuatrimestre, y una baja tasa de desempleo, la percepción del bienestar ciudadano no refleja esta mejora. Por lo tanto, es crucial alinear el crecimiento económico con el bienestar social.
Las cifras macroeconómicas positivas, como las elevadas reservas internacionales de 15,800 millones de dólares y un tipo de cambio apreciado, contrastan con la realidad cotidiana de muchos ciudadanos. La clase media enfrenta presiones económicas crecientes, y amplios sectores de la población ven disminuir su poder adquisitivo. Este desacople resalta la urgencia de una reforma que incluya a todos los sectores de la sociedad.
Díaz aboga por una reforma que incremente la presión tributaria más allá del 15% del PIB. La propuesta busca evitar el sesgo hacia impuestos al consumo y fortalecer la tributación directa. Esto permitiría una distribución más equitativa de la carga fiscal, aliviando la presión sobre los sectores más vulnerables y fomentando un sistema más justo. Sin embargo, el momento político actual no favorece la implementación de estos cambios.
La propuesta de reforma fiscal no solo busca resolver problemas inmediatos, sino también establecer una base sólida para el futuro. Al mejorar la progresividad del sistema tributario, se podría reducir la desigualdad y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Esto requiere un compromiso político que, aunque desafiante, es esencial para el desarrollo sostenible del país.
El diagnóstico de Díaz refleja una realidad que no puede ignorarse por más tiempo. Al describir con precisión la situación actual, se subraya la necesidad de actuar antes de que las condiciones se deterioren aún más. La implementación de una reforma fiscal justa y efectiva es fundamental para asegurar un futuro estable y próspero para la República Dominicana.
El sistema fiscal dominicano enfrenta desafíos críticos que requieren una reforma justa y sostenible. Es crucial que se implementen cambios estructurales para asegurar el bienestar económico y social de la nación a largo plazo.
Preguntas Frecuentes
El sistema fiscal actual depende demasiado de impuestos al consumo y carece de progresividad, lo que lo hace insostenible a largo plazo.
Díaz sugiere una reforma que incremente la presión tributaria y fortalezca la tributación directa para lograr justicia fiscal.
Aunque hay crecimiento económico, muchos ciudadanos sienten presión financiera debido al desacople entre indicadores macroeconómicos y bienestar real.
Fuente original: hoy.com.do
