La caficultura dominicana enfrenta una crisis a pesar de los precios internacionales históricos. Aunque el café dominicano ha mejorado en calidad, entre el 60% y el 70% del café consumido en el país sigue siendo importado. Esto representa una fuga significativa de divisas, alcanzando los 54.6 millones de dólares en 2023.

A pesar de que la calidad del café dominicano ha mejorado considerablemente, el mercado local continúa dependiendo de las importaciones. Este fenómeno no solo afecta a los productores locales, sino que también implica una pérdida económica significativa para el país. Los caficultores han señalado que, aunque exportan café de alta calidad, el café importado que se consume localmente suele ser de calidad inferior. Esta situación ha generado preocupación entre los productores y líderes del sector, quienes ven cómo el dinero que podría quedarse en el país se destina a mercados extranjeros.
Enrique Chalas, vocero de la Red Nacional de Productores y Emprendedores del Café (Reproca), ha expresado que la dinámica actual desangra a los productores locales. A pesar de que los precios del café se han cuadruplicado desde 2021, alcanzando cifras récord, estos incrementos no se han visto reflejados en la rentabilidad de los productores dominicanos. Esto se debe, en gran medida, al estancamiento en la producción nacional, que no ha logrado satisfacer la creciente demanda local.
El Instituto Dominicano del Café (Indocafé) recibe anualmente un presupuesto sustancial que, según los productores, no se utiliza de manera efectiva para apoyar a la caficultura. En lugar de invertir en asistencia técnica y en el desarrollo de infraestructura económica y social, la mayor parte de los fondos se destina al pago de nóminas. Esta mala gestión ha dejado a los productores sin el apoyo necesario para mejorar sus prácticas y aumentar la producción.
Además, la falta de políticas claras sobre la mano de obra extranjera ha complicado aún más la situación. Los productores han instado al gobierno a establecer la caficultura como una prioridad nacional. Con las medidas adecuadas, aseguran, podrían abastecer el 90% de la demanda local de café. Esto no solo reduciría la dependencia de las importaciones, sino que también tendría un impacto positivo en la conservación del agua y la sostenibilidad medioambiental.
La caficultura, al ser una actividad agroforestal, tiene la capacidad natural de producir agua. Esto es crucial en un país donde la demanda de agua sigue creciendo. Los productores destacan que el cultivo de café no solo contribuye a la economía, sino que también juega un papel vital en la conservación del ecosistema. Por lo tanto, revitalizar la caficultura podría tener beneficios más allá del ámbito económico.
Reproca insiste en que enfrentar los problemas actuales de la caficultura es esencial para el desarrollo rural y la seguridad alimentaria. El café se cultiva junto a otros productos básicos, lo que significa que su producción afecta directamente a la canasta alimentaria del país. Resolver los desafíos del sector podría fortalecer la producción de alimentos de manera integral.
En última instancia, los líderes del sector café creen que hay un consenso sobre la importancia de proteger el ecosistema y asegurar la disponibilidad de agua para las generaciones futuras. Implementar políticas efectivas y proporcionar el apoyo necesario a los productores locales son pasos fundamentales para asegurar la viabilidad y sostenibilidad de la caficultura en la República Dominicana.
La caficultura dominicana enfrenta desafíos significativos que requieren atención urgente. Invertir en el sector no solo beneficiará la economía, sino también la sostenibilidad ambiental y la seguridad alimentaria del país.
Preguntas Frecuentes
Aunque el café dominicano es de alta calidad, la producción local no cubre la demanda nacional, por lo que se recurre a importaciones.
Las importaciones generan una fuga de divisas importante, afectando la economía local y beneficiando a otros países exportadores.
Implementar políticas efectivas y proporcionar apoyo técnico y financiero a los productores podría revitalizar el sector, reduciendo la dependencia de importaciones.
Fuente original: listindiario.com
