Reducir la deuda pública es crucial para la estabilidad económica. Los economistas Apolinar Veloz y Miguel Collado proponen reducir el gasto como un paso esencial. Argumentan que la eliminación del empleo político y la focalización de las transferencias sociales hacia los más necesitados son medidas necesarias.

Apolinar Veloz sostiene que para abordar el déficit fiscal, es esencial eliminar el empleo político. Esto implica reducir las posiciones gubernamentales que se otorgan por favores políticos en lugar de mérito. Por lo tanto, esto no solo ahorra dinero al gobierno, sino que también mejora la eficiencia en los servicios públicos. Además, las transferencias sociales deben dirigirse a quienes realmente las necesitan, evitando su uso como herramienta política.
La gestión del gasto debe enfocarse en el servicio público. Esto significa que los presupuestos deben orientarse a satisfacer las necesidades de la ciudadanía. Los recursos no deben desviarse para beneficiar a empresarios que financian campañas políticas. Este enfoque asegura que el gasto público realmente beneficie a la población general y no a intereses privados.
Veloz también sugiere revisar y modificar la Ley de Responsabilidad Fiscal. Esta ley debe ser reemplazada por una que garantice un superávit primario. Un superávit primario es cuando los ingresos del gobierno superan sus gastos, excluyendo los pagos de intereses de la deuda. Por lo tanto, esta medida puede estabilizar la deuda pública a largo plazo.
Por otro lado, Miguel Collado enfatiza la importancia de reducir el gasto público para alcanzar un equilibrio fiscal. Esto significa que los ingresos igualan o superan los gastos. Un equilibrio fiscal no solo estabiliza la economía, sino que también envía un mensaje positivo a los inversores internacionales. Además, un superávit fiscal indica una economía saludable y sostenible.
Collado destaca la necesidad de contar con la voluntad política para implementar estas reformas. Sin embargo, sin la influencia adecuada sobre el Congreso, es difícil aprobar leyes tributarias necesarias. Por lo tanto, los líderes deben trabajar en conjunto para lograr un consenso político que permita estas reformas.
El ejemplo del ministro argentino Federico Sturzenegger es relevante. Durante su mandato, Argentina implementó políticas de reducción de gasto que fueron bien recibidas por la población. Esto demuestra que, con la comunicación adecuada, las políticas de austeridad pueden ser aceptadas por la ciudadanía. Sin embargo, es crucial que estas políticas se implementen de forma justa y equitativa.
La deuda pública aumenta debido a las crecientes necesidades de financiamiento. Cada año, el sector público necesita más fondos para operar, lo que incrementa la deuda. Esto resalta la importancia de controlar el gasto y buscar eficiencias en el presupuesto. Reduciendo el gasto innecesario, se puede liberar más presupuesto para inversiones en infraestructura y servicios sociales.
Disminuir la deuda pública es un desafío, pero con estrategias adecuadas, es posible. El enfoque en la eficiencia del gasto y la reforma fiscal son pasos cruciales hacia la estabilidad económica.
Preguntas Frecuentes
Reducir la deuda pública estabiliza la economía y mejora la confianza de los inversores. Además, permite un uso más eficiente de los recursos públicos.
El empleo político incrementa el gasto innecesario al asignar puestos por favores en lugar de mérito. Esto reduce la eficiencia del servicio público.
Un superávit primario ocurre cuando los ingresos del gobierno superan los gastos, excluyendo los pagos de intereses. Es clave para estabilizar la deuda.
Fuente original: hoy.com.do
