Un programa de compliance efectivo es esencial para asegurar el cumplimiento normativo en cualquier empresa. Roberto Mella Cohn, experto en gestión de riesgos, enfatiza que un manual de compliance no debe limitarse a listar obligaciones, sino que debe detallar cómo implementarlas y adaptarlas a la realidad de la empresa. Durante el XXIX Congreso Internacional de Finanzas y Auditoría, Mella Cohn destacó la importancia de evolucionar estos programas para que reflejen la experiencia y el conocimiento adquirido.

El término 'compliance' se refiere a la conformidad con leyes y regulaciones aplicables. Sin embargo, un programa de compliance efectivo va más allá de cumplir con normas. Este debe incluir procedimientos claros para la implementación de medidas, asignación de responsabilidades y conservación de evidencias. Por lo tanto, debe ser un documento vivo que evolucione conforme la empresa adquiere más conocimiento sobre sus operaciones.
En su intervención en el XXIX Congreso Internacional de Finanzas y Auditoría, Mella Cohn subrayó que muchas empresas comienzan con documentos genéricos. Estos documentos iniciales pueden ser útiles como punto de partida, pero es crucial que se adapten a las necesidades y riesgos específicos de la empresa. Sin esta adaptación, el programa de compliance pierde eficacia.
Para que un programa de compliance sea verdaderamente efectivo, debe evolucionar. Esto significa que no basta con tener un manual estático; el documento debe reflejar los cambios en el entorno empresarial y los riesgos emergentes. Mella Cohn señala que un programa dinámico puede ayudar a identificar y gestionar los riesgos de manera proactiva.
Un aspecto clave en la efectividad de un programa de compliance es la asignación de responsabilidades. Saber quién es responsable de cada tarea asegura que las medidas se implementen correctamente. Además, el programa debe especificar cuándo y cómo se deben ejecutar estas medidas para evitar incumplimientos.
El programa de compliance también debe incluir un sistema para conservar evidencia de las acciones realizadas. Esto no solo es necesario para cumplir con las normativas, sino que también ayuda a la empresa a demostrar que está gestionando sus riesgos de manera adecuada. La evidencia documentada es crucial en caso de auditorías o investigaciones.
Mella Cohn advierte que la presión empresarial puede llevar a la simplificación excesiva de estos programas. Sin embargo, un enfoque superficial resulta en un documento general que no aborda eficazmente los riesgos específicos. Es vital que el programa se transforme en algo más que un simple requisito documental.
Para los sujetos obligados no financieros, el cumplimiento adquiere una importancia crítica. Estos deben identificar y gestionar riesgos relacionados con el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo. Por lo tanto, su programa de compliance debe ser robusto y estar alineado con las normativas vigentes para prevenir estos delitos.
Finalmente, un programa de compliance efectivo es aquel que va más allá del papel. Su utilidad radica en que las medidas establecidas se lleven a cabo y que la empresa pueda documentar sus acciones. Esto asegura que el programa no sea solo una formalidad, sino una herramienta real para la gestión de riesgos.
En conclusión, un programa de compliance efectivo es una herramienta vital para cualquier empresa que busque cumplir con las normativas y gestionar sus riesgos eficientemente. Adaptarse y evolucionar son las claves para su éxito.
Preguntas Frecuentes
Es un conjunto de procedimientos y políticas que aseguran que una empresa cumpla con las leyes y regulaciones vigentes.
Actualizar el programa permite adaptarlo a cambios en el entorno empresarial y gestionar nuevos riesgos de manera efectiva.
Deben asignarse responsabilidades específicas para la implementación y revisión de las medidas dentro del programa.
Fuente original: eldinero.com.do
