El desempleo juvenil global ha alcanzado un preocupante 12,4%, afectando a 67 millones de jóvenes entre 15 y 24 años, según la OIT. Este aumento refleja un deterioro del mercado laboral para esta generación, en un contexto de estancamiento económico y el impacto de la inteligencia artificial.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha publicado nuevos datos que revelan un aumento en la tasa de desempleo juvenil a 12,4%. Este incremento de una décima desde 2023 subraya los desafíos económicos que enfrentan los jóvenes hoy. Además, el porcentaje de "ninis", jóvenes que ni estudian ni trabajan, ha subido a un 20%, lo que representa un incremento de tres décimas. Estos datos son preocupantes, ya que sugieren que el mercado laboral no está generando suficientes oportunidades para los jóvenes.
El informe de 2025 muestra que las expectativas positivas de recuperación tras la crisis de la COVID-19 no se han materializado para los jóvenes. La directora del Departamento de Empleo y Empresas Sostenibles de la OIT, Sukti Dasgupta, destaca que el contexto actual de ralentización económica y tensiones geopolíticas ha cambiado el panorama laboral. Por lo tanto, los jóvenes enfrentan mayores dificultades para encontrar empleo estable y de calidad.
La disrupción tecnológica, especialmente la inteligencia artificial (IA), ha afectado negativamente al empleo juvenil. Según la OIT, el 6,1% de los empleos ocupados por jóvenes son vulnerables a la automatización. La IA está eliminando trabajos de cualificación media, como los administrativos, que han sido tradicionalmente una puerta de entrada para los jóvenes al mercado laboral. Esto genera incertidumbre sobre el futuro de las nuevas generaciones en el ámbito laboral.
El impacto de la IA no solo se limita a los trabajos de oficina. La OIT señala que si desapareciera el 10% de los empleos expuestos a la IA, 5,6 millones de jóvenes, especialmente en países de renta alta, podrían enfrentar el desempleo o la necesidad de cambiar de profesión. Esta situación pone de manifiesto la urgencia de políticas que protejan a los jóvenes de los efectos adversos de la automatización en el empleo.
Las regiones desarrolladas han experimentado un aumento significativo en el desempleo juvenil. Europa occidental y América del Norte han visto incrementos de 0,8 y 1,6 puntos respectivamente, superando la media mundial de 0,1 puntos. Sin embargo, el mayor aumento se observa en el norte de África, con un alza de 1,8 puntos, alcanzando una tasa de desempleo juvenil del 22,6%, la más alta después de los Estados árabes.
Por otro lado, en África subsahariana, aunque la tasa de desempleo juvenil es la más baja con un 8,4%, la OIT advierte sobre la precariedad laboral. La mayoría de los jóvenes en esta región aceptan trabajos informales y precarios debido a la falta de oportunidades formales. Esto limita su acceso a ingresos estables y protección social, lo que es un desafío para su desarrollo económico y social.
Ante esta situación, la OIT recomienda medidas urgentes para fomentar el empleo bien remunerado y con protección social. La organización destaca la importancia de políticas que promuevan el empleo juvenil y la formación profesional. Además, sugiere que los gobiernos deben priorizar la inversión en sectores que generen empleos sostenibles, para mitigar el impacto de las tensiones geopolíticas y los avances tecnológicos.
El desempleo juvenil global sigue siendo un problema crítico que requiere atención inmediata. La implementación de políticas efectivas puede cambiar el rumbo para millones de jóvenes, asegurando su inserción en un mercado laboral cada vez más desafiante.
Preguntas Frecuentes
La tasa de desempleo juvenil global actual es del 12,4%, afectando a 67 millones de jóvenes entre 15 y 24 años.
La inteligencia artificial está eliminando trabajos de cualificación media, aumentando el riesgo de desempleo juvenil en sectores vulnerables.
El norte de África y los Estados árabes tienen las tasas más altas de desempleo juvenil, superando el 22% y 26% respectivamente.
Fuente original: hoy.com.do
