Las Zonas Francas 4.0 están transformando la industria en República Dominicana. Durante un seminario en la Universidad del Caribe, expertos analizaron cómo la innovación y la formación del talento humano son claves para esta evolución. La presidenta de la Asociación Dominicana de Zonas Francas, Claudia Pellerano, destacó que estos pilares son esenciales para competir en el mercado global actual, donde ya no basta con reducir costos sino que se requiere un enfoque en productividad y tecnología avanzada.

Durante el seminario-taller celebrado en la Universidad del Caribe, líderes del sector discutieron la importancia de las Zonas Francas 4.0. Este modelo representa un cambio significativo hacia la integración de tecnología y talento humano especializado en el desarrollo industrial del país. La actividad, organizada por Unicaribe Executive Programs, reunió a autoridades, empresarios y expertos que exploraron las oportunidades y desafíos que enfrenta la República Dominicana en las cadenas globales de valor.
Claudia Pellerano, presidenta de Adozona, explicó que las zonas francas juegan un papel estratégico en la economía dominicana. Estas áreas no solo generan empleo formal, sino que también atraen inversiones y fomentan exportaciones. Pellerano subrayó que para competir globalmente, es crucial ir más allá de la reducción de costos. Se deben incorporar factores como la productividad, la logística eficiente y la innovación continua, además de cumplir con estándares internacionales exigentes.
La formación de talento es otro pilar fundamental en la transición hacia Zonas Francas 4.0. Pellerano enfatizó la necesidad de preparar a técnicos y supervisores para satisfacer las demandas de industrias emergentes como dispositivos médicos, manufactura avanzada y servicios globales. Estas áreas requieren habilidades específicas y un conocimiento profundo de tecnologías avanzadas, logística y automatización, lo que resalta la importancia de programas educativos alineados con las necesidades del mercado laboral.
Johannes Kelner, director ejecutivo del CNZFE, agregó que el sector de zonas francas en el país ya cuenta con una base sólida. Sin embargo, el reto es avanzar hacia operaciones más sofisticadas que integren tecnología y conocimiento. Para lograrlo, es esencial mantener un entorno regulatorio competitivo y fortalecer la cooperación entre el gobierno, el sector privado y la academia. Este enfoque colaborativo es crucial para impulsar la innovación y la productividad.
Kelner también señaló que las zonas francas tienen un papel crucial en la consecución de la Meta RD 2036. Este objetivo nacional busca aumentar las exportaciones, mejorar la productividad y fomentar el empleo formal. Las zonas francas, al promover la innovación y el desarrollo tecnológico, pueden ser un motor de crecimiento económico sostenido. Además, su capacidad para atraer inversiones extranjeras contribuye a fortalecer la economía.
Durante la conferencia, el ingeniero Juan Opertti, experto internacional en zonas francas, presentó las tendencias actuales que afectan a este sector. Estas incluyen el nearshoring, la inteligencia artificial y la automatización. Opertti destacó que las empresas internacionales buscan minimizar riesgos y diversificar sus proveedores. Esto ofrece a República Dominicana una ventaja estratégica, debido a su estabilidad institucional y su infraestructura desarrollada.
Opertti también mencionó que las Zonas Francas 4.0 deben convertirse en ecosistemas integrados que incluyan inversión, producción y servicios de alto valor. Este modelo no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también incrementa el valor agregado de los productos y servicios. Al adoptar estas estrategias, las zonas francas pueden consolidarse como plataformas de manufactura avanzada y servicios tecnológicos en la región.
Enrique Darwin Caraballo, director de Unicaribe Executive Programs, cerró el seminario destacando el compromiso de la academia con el desarrollo del talento humano. Según Caraballo, la universidad debe ser un puente entre el sector productivo y las necesidades educativas del país. Esto implica un esfuerzo conjunto para fomentar la innovación y la articulación entre el Estado, las empresas y los centros educativos. La educación, por lo tanto, se convierte en un catalizador esencial para el crecimiento económico.
Las Zonas Francas 4.0 posicionan a República Dominicana como un líder regional en manufactura avanzada y tecnología. Este modelo representa una oportunidad única para integrar innovación y talento humano en el desarrollo económico del país.
Preguntas Frecuentes
Las Zonas Francas 4.0 son ecosistemas industriales que integran tecnología avanzada y talento especializado para competir globalmente.
Impulsan la innovación, aumentan las exportaciones, generan empleo formal y atraen inversiones extranjeras.
Requieren adaptación tecnológica, formación de talento y colaboración entre el gobierno, empresas y academia.
Fuente original: hoy.com.do
